Se produce por un movimiento brusco del tobillo más allá de los límites permitidos.
Esto genera que los ligamentos que habitualmente estabilizan el tobillo se vean comprometidos.
Estos ligamentos pueden presentar una:
Distensión (grado 1)
Rotura parcial (grado 2)
Rotura completa (grado 3)
Habitualmente el tratamiento del esguince de tobillo consiste en colocar hielo en la zona afectada, elevar la pierna, realizar un vendaje elástico, y de acuerdo al grado de la lesión inmovilizar o no con una bota.
La idea es comenzar rápidamente con rehabilitación (kinesiología) para evitar rigideces y mejorar rápidamente la movilidad.
En casos en los cuales continúa el dolor luego de las 3 o 4 semanas, se deben descartar lesiones asociadas solicitando estudios como Resonancia o Tomografía.
Estas pueden ser:
Lesiones del cartílago.
Lesión de ligamentos que no hayan cicatrizado correctamente.
Inestabilidad residual del tobillo.
Lesión de los tendones peroneos.
Todas estas complicaciones tienen tratamiento, que dependerá del grado y tipo de lesión.
Estos tratamientos van desde colocación de aporte biológico ( plasma rico en plaquetas) para ayudar la curación de estas estructuras y en algunos casos requieren de microcirugía para las reparaciones de lesiones asociadas más severas.
